Jorge Silva, tesorero de AFAUNAP: “Una universidad sin carrera académica debilita su aporte a la sociedad”
El representante del gremio analiza el proceso de discusión, el reconocimiento de diversas trayectorias académicas y la importancia de superar las lógicas del llamado «capitalismo académico».
El alcance del proceso impulsado desde la comunidad universitaria y la necesidad de consolidar una trayectoria docente formal es parte de la reflexión que efectúa el tesorero de la Asociación de Funcionarios Académicos y Académicas, Jorge Silva Améstica, en el contexto del debate sobre la carrera funcionaria y su relevancia para el desarrollo institucional.
Desde esta perspectiva, el integrante de la directiva AFAUNAP subraya que la discusión no solo se relaciona con aspectos normativos, sino también con la valoración integral de las distintas dimensiones del quehacer académico, incluyendo la docencia, la investigación, la creación artística y la vinculación con el medio. Asimismo, plantea la importancia de fortalecer la cohesión del mundo académico para avanzar en acuerdos que permitan proyectar el desarrollo institucional.
UNA DISCUSIÓN NECESARIA
En esta entrevista, el dirigente aborda además la necesidad de reconocer diversas formas de producción académica y cuestiona las tendencias que privilegian ciertos indicadores por sobre otras contribuciones al conocimiento, destacando el papel que puede desempeñar una universidad pública en la construcción de criterios más amplios y pertinentes.
EVALUACIÓN
—¿Cuál es su evaluación del reciente Claustro Académico realizado?
A mí me parece que esto no viene a culminar un proceso, sino que, muy por el contrario, viene a potenciarlo. La AFAUNAP viene hace varios años intentando posicionar el tema de la necesidad, de la urgencia de una carrera académica.

Las universidades se caracterizan no solo por ser una élite favorecida de alguna manera por contribuir al conocimiento, por construir conocimiento, sino que también por la necesidad que tienen las sociedades de que las actividades que tienen que ver con el conocimiento, con las diferentes disciplinas científicas y con la creación artística estén concentradas en una parte de la población que se dedica de manera exclusiva a eso y que es reconocida por eso.
RECONOCIMIENTO
Cuando nosotros carecemos de una carrera académica, perdemos ese reconocimiento al interior de las sociedades y las sociedades empiezan a prescindir del conocimiento que generan las disciplinas científicas y de la creación que generan también las distintas artes.
Entonces, es muy valioso que nuestra universidad pública, la universidad pública más importante de la región, cuente con una carrera, con una trayectoria que le permite al mundo académico acrecentar las contribuciones que hace en términos de conocimiento y de creación a la sociedad local, a la sociedad regional.
TRAYECTORIA
Cuando nosotros lo planteamos, planteamos esta necesidad hace casi ya tres años. Como AFAUNAP hemos venido bregando por ser una voz más dentro de la discusión de la academia respecto de los requisitos que tiene que tener una carrera académica, respecto de las trayectorias que son validadas y reconocidas tanto por la comunidad interna, al interior de la universidad, como por el territorio, la comunidad externa.
Y hemos logrado eso, en el año 2025, participar de una mesa en la que están diferentes voces de nuestra comunidad universitaria, y como gremio de académicas y académicos ser una voz más, un interviniente, un organismo con opinión al interior de aquello.

COHESIÓN Y ACUERDOS
Sin embargo, también ello requiere siempre volver a nuestra base, a nuestra comunidad de origen, que es reflexionar, dar cuenta del avance de ese proceso y de los obstáculos que también muchas veces se van presentando.
Creemos que en el actual contexto es preciso fortalecer los espacios de cohesión social, y este gremio especialmente siempre se ha caracterizado por ser un espacio de alta cohesión. Hoy día lo hemos vuelto a demostrar, y espero que seamos capaces de presentar y defender con fuerza los acuerdos que aquí se han logrado generar.
PROYECCIÓN INSTITUCIONAL
Y en el corto plazo podamos contar, este año 2026, con una carrera académica que ha sido discutida y que ha sido acordada por todo el mundo académico, por los más de 300 académicos y académicas que son parte de la Universidad Arturo Prat.
—¿Cómo se entiende que la institución, con décadas de historia, aún no tenga una carrera académica definida?
Bueno, nuestra universidad, como otras universidades, también ha sobrevivido con algunos sucedáneos de carrera académica. Con decretos y con otros instrumentos normativos que permiten tener determinadas jerarquías, etcétera, pero ello no ha implicado tener un cuerpo robusto que sea ampliamente discutido y que efectivamente genere incentivos tanto a la generación de conocimiento como a la creación.

INDICADORES
En nuestra comunidad académica evidentemente es muy sensible la opinión, es muy extendida respecto de la necesidad de reconocer todas las labores de un académico o de una académica. Pudimos apreciar también cómo diferentes actividades académicas merecen y requieren de reconocimiento por parte de la comunidad.
No solo la generación de papers y de artículos súper bien indexados, porque son parte del concepto que llamamos «capitalismo académico». También existe falta de incentivo para escribir libros, por ejemplo, o capítulos de libros.
VALORACIÓN
Tiene mucho más valor tanto en términos de reconocimiento como de estatus la publicación de papers que tienen 15 o 20 páginas, que son resultados parciales muchas veces de investigaciones, más que una obra completa como un libro o un capítulo de libro.
Nosotros queremos hoy día volver a remirar ese mundo académico y sus producciones. Y queremos reconocer la importancia que ha tenido la formación de profesionales en esta región.

CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTO
Eso ha sido fundamentalmente por la presencia de académicas y académicos, quienes han dedicado buena parte de su vida a la docencia universitaria, a la vinculación con el medio, a la gestión académica, lo que ha implicado construir programas formativos, validarlos y revalidarlos en este mundo que requiere de acreditaciones y sellos.
Pero además se requiere cultivar el saber. El acervo académico no solo se genera, sino que también se cultiva cuando se socializa, cuando se repite, cuando es parte de la conversación.

TODOS LOS TALENTOS
La docencia también es eso, y nuestra comunidad quiere una carrera académica que reconozca todos los talentos. No solo aquellos que están premiados por este sistema que llamamos «capitalismo académico».
Y una manera de tensionar esa realidad es que una universidad pública sea capaz de reconocer aquello que no está siendo suficientemente reconocido por estas tendencias que son globales, además, no son solo nacionales.
